Recuperación de residuos plásticos difíciles de reciclar

Recuperación de residuos plásticos difíciles de reciclar

Según la OCDE, menos del 10% del plástico producido en el mundo se recicla. De los 460 millones de toneladas de plástico producidas en todo el mundo en 2019, 353 millones de toneladas se produjeron como residuos. Pero sólo el 9% de los residuos de plástico se recicló finalmente, mientras que el 19% se incineró y casi el 50% acabó en los vertederos. El 22% restante se arrojó en vertederos, se quemó al aire libre o se liberó en el medio ambiente.

 

En Bélgica, la situación es menos alarmante: el 49% de los residuos de plástico no se reciclan. Esto representa 168.000 toneladas de residuos de plástico que se incineran o se depositan en vertederos. Y sólo estamos hablando de residuos de envases de plástico.

 

El coste de la transformación de estos residuos plásticos en Bélgica varía entre 400 y 1.500 euros/T.

 

Por estas razones, Metabolismo, para seguir siendo fiel a su visión de recuperación local y circular de los residuos urbanos, ha decidido abordar los residuos de plástico más difíciles de reciclar.

 

Estamos trabajando en una máquina a pequeña escala para transformar los residuos de polímeros inutilizables en sus componentes, monómeros o equivalentes, mediante pirólisis, haciéndolos útiles para la industria.

 

El objetivo de esta pequeña máquina es permitir a las pequeñas entidades, es decir, a las PYMES y a las pequeñas comunidades, instalar una unidad local de reciclaje para transformar (químicamente) los plásticos y más ampliamente los polímeros en su componentes esenciales. 

Por ejemplo, el polipropileno (por ejemplo, los vasos de plástico) se convierte en iso-hexano, y otras cadenas de hidrocarburos de peso similar.

 

Se trata de una solución estructural que permite a cualquier entidad que lo desee disponer de una solución local y a escala razonable para reciclar los residuos de plástico.

 

Esta máquina reduce la cantidad de residuos de plástico que hay que clasificar y gestionar, ya que las fuentes de estos residuos tendrán un destino local útil. Los usuarios tenderán naturalmente a procesar estos residuos localmente y a extraer de ellos la sustancia útil.

 

Reduce directamente la necesidad de vertido o incineración, ya que Los residuos poliméricos que se depositan en el vertedero o se incineran pueden reciclarse localmente.

 

También contribuye en cierta medida a la reutilización de estos residuos, ya que al transformarlos en sus componentes esenciales, estos hidrocarburos pueden ser utilizados eventualmente por las unidades industriales para fabricar nuevos polímeros. El volumen total de residuos producidos se reducirá porque en el origen de su producción se le encontrará un nuevo uso. Por ejemplo, una bandeja de carne puede ir directamente a esta máquina y no será un producto de desecho para sus usuarios.